Fecha: 23/07/2013












Gareth Bale se convirtió en el principal objetivo del Real Madrid para reforzar su plantilla el pasado 26 de mayo. Ese día el Barcelona anunciaba el fichaje de Neymar, el sueño inconfesable y la verdadera obsesión de Florentino Pérez desde hace más de dos temporadas.



De inmediato, se activó la Operación Bale en las oficinas del Bernabéu. Al no tratarse de un futbolista con el descomunal tirón comercial del crack brasileño, José Angel Sánchez, director general blanco, consciente de que el traspaso podía rondar los 100 millones de euros mostró reticencias a embarcarse en una operación de tanta envergadura económica, sobre todo teniendo en cuenta que su fichaje no respondía a una necesidad acuciante de la plantilla.



Zidane, su valedor



Pero Florentino lo tenía claro. Y si alguna vez albergó dudas acerca de la verdadera dimensión del futbolista, Zidane, el otro miembro del triunvirato de poder blanco, se había encargado de despejárselas meses atrás. Fue en febrero, cuando acudió en directo a Lyon para presenciar la eliminatoria de Europa League Olympique-Tottenham.



"No tengáis dudas: Gareth quiere jugar en el Madrid desde pequeño", ha comentado su agente al club



A su vuelta, su informe al presidente fue tajante: "Es un número uno, la clase de jugador que te permite dar el salto de aspirar a ganar la Liga a la Champions. Y no sólo es un futbolista potente y eléctrico, tiene cabeza". Semanas después declararía en público su admiración por Bale: "Un jugador como él marca diferencias. Esta temporada después de Cristiano y Messi es el futbolista que más me ha impresionado".



Y es que la evolución de Bale es tan descomunal como su potencia. Tras brillar como lateral y extremo en los dos años anteriores, la pasada temporada el galés se destapó como un futbolista total merced a su faceta goleadora, marcando 29 tantos en todas las competiciones (incluidos los partidos con Gales).



En 44 partidos con el Tottenham anotó 26 goles y dio 15 asistencias que le valieron para ser elegido a sus 24 años recién cumplidos Mejor Futbolista del año por la Asociación Profesional de Futbolistas ingleses, por delante de Luis Suárez y Robin Van Persie, y Mejor Joven del año. Sólo Andy Gray en 1977 y Cristiano Ronaldo en 2007 ganaron ambos galardones en la misma temporada



100 millones... de libras



Retomemos la Operación Bale. La primera conversación entre Florentino y Daniel Levy sobre el posible traspaso de Gareth Bale se produjo hace un mes. Fue una llamada telefónica en la que el multimillonario dueño del Tottenham se mostró ofendido por la pretensión de quitarles a su gran estrella, aunque se le pasó pronto el enfado para descolgarse pidiendo 100 millones de libras (116 millones de euros).

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"El Madrid cuenta con que el fichaje no bajará de los 80-85 millones de euros y pretendían incluir en la operación a Fabio Coentrao"



Ante semejante cifra, en el club blanco propusieron incluir jugadores para abaratar la operación. Pensaban por aquel entonces en Ángel Di María, aunque su situación ha cambiado y ahora cuentan con él. Al escuchar el nombre del argentino, Levy les dijo que no pero reconoció que había otro futbolista que sí les interesaba: Jesé Rodríguez. Fue entonces el Madrid quien descartó de manera tajante la posibilidad de desprenderse de la que consideran la mayor perla de la cantera.



La conversación concluyó sin mayores avances y quedaron en volver a hablar más adelante, como así ha sido. Florentino dio a entender que presentaría una oferta formal, a lo que Levy respondió que no piensa desprenderse del galés. De aquella primera toma de contacto los dirigentes madridistas salieron con la impresión de que el fichaje, tras una negociación ardua, es complicado pero posible. Aunque filtraran a los medios todo lo contrario para despistar.



Oferta del Real Madrid



Todo indica que el Real Madrid ya ha presentado al Tottenham su oferta por Bale en las últimas semanas. Cuentan con que el fichaje no bajará de los 80-85 millones de euros y pretendían incluir en la operación a Fabio Coentrao, que desea salir, tiene ofertas de varios equipos (PSG, Benfica, Chelsea) y es del agrado de Villas Boas. Sin embargo, no parece fácil que en una negociación así puedan encajar jugadores de por medio.



"Los acontecimientos se han precipitado durante los últimos quince días y no es descartable que se produzcan novedades a corto plazo"



Implacable negociador, Levy maneja a la perfección este tipo de escenarios en que se mueve. Por eso cuando la pasada semana Gareth Bale se reunió con él para comunicarle que quiere jugar en el Real Madrid y que su intención de ser traspasado es irrevocable, enseguida tuvo conciencia de las dimensiones de la crisis que se acababa de abrir.



Levy conoce la necesidad que tiene Florentino de contrarrestar el golpe del fichaje de Neymar por el Barcelona con la contratación de la única súper estrella que hay disponible en el mercado, de ahí que haya comentado en su entorno que sólo se desprenderá de su mejor activo mediante el mayor traspaso de la historia del fútbol inglés. Hasta ahora ese listón lo marcan los 94 millones que pagó en 2009 Florentino por Cristiano Ronaldo.



6 temporadas, 10 millones



Para llegar hasta esa conversación, lógicamente el Real Madrid ha dado antes muchos pasos previos. El primero de todos, conocer de primera mano la absoluta disposición del futbolista para fichar a través de su agente, Jonathan Barnett.



Primero hablaron por teléfono, pero la reunión clave tuvo lugar en Madrid el 25 de junio. Junto a Florentino acudió José Angel Sánchez, y fue en ese momento cuando se trazó la estrategia para afrontar la operación, con movimientos y plazos perfectamente delimitados.



Una operación que en los despachos del Bernabéu saben que puede ser "larga y tortuosa" vista la experiencia del pasado verano con Modric. Y es que negociar con Levy es algo parecido a una tortura. En la reunión se acordaron las condiciones del contrato que ligaría al supersónico galés por 6 temporadas con el club blanco a razón de unos 9-10 millones de euros anuales, así como el dorsal que luciría, el 11. De hecho, incluso vieron cómo queda una camiseta de esta temporada con su nombre y su número.



El Madrid le planteó al agente que el jugador tendría que desempeñar su papel en la función y debería presionar, a lo que éste respondió que se siente muy agradecido al Tottenham, que apostó por él con 17 años, y no quería llevar a cabo medidas de fuerza en público como declararse en rebeldía y dejar de entrenar.



Bale con la camiseta del Madrid



Pero acto seguido, Barnett aclaró que una cosa es que no estuviera dispuesto a exteriorizar sus deseos para presionar y otra es que la determinación del jugador para fichar no fuera total. Por eso acordaron hasta la fecha en la que el jugador plantearía al club, siempre de forma privada, su deseo de ser traspasado, algo que ya ha hecho.



"No tengáis dudas: Gareth quiere jugar en el Madrid desde pequeño", les aseguró. Acto seguido, sacó una foto de Bale a los 10 años vestido con una camiseta del Real Madrid, y les contó que de niño creció deslumbrado por el Madrid galáctico de los Zidane, Ronaldo, Figo y Beckham que ganó dos Champions mientras él daba sus primeras patadas a un balón en Cardiff allá por el año 2000. Aquello le encantó a Florentino.



Barnett confirmó que tampoco atenderá ninguna otra oferta que no sea la del club blanco, con lo que el Manchester United, que también está muy interesado en el futbolista, recibirá un

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