Fecha: 11/07/2009


¿Que frío en Bogotá? Qué va. Si de Bogotá viene la calentura, el azote, el golpe y el boogaloo. Vuelven los setentas, la calle, el goce. Hay fuego en la 33. Seguro que usted ya oyó a la pantera rosa en salsa. Es “La Pantera Mambo”, el primer sencillo de esta orquesta que se juntó en Bogotá para hacer buena salsa, sin más pretensiones. Pero la bulla de su pantera se regó como pólvora y ya tienen vendidas más de 10000 copias. Si usted ya se aburrió de los gemidos y el sonido triste de la salsa romanticona, déle a su cuerpo el placer de perturbarse con el sonido de la salsa callejera, salsa boricua-neoyorquina de los setentas, bien alejada de la (in)comodidad de tantas orquestas prefabricadas.



Boogaloo, jazz latino, son montuno, rock, guaguancó, guajira, mambo son los ritmos que forman la salsa de La 33 . Si usted no es experto en salsa, sepa que La-33 le habla de salsa buena, salsa alborotada de la que dan ganas de zapatear y pararse a bailar. Si usted ya tuvo el gusto de recorrer el mundo salsero, no espere nada innovador. Pero sí va a encontrar en La 33 un motivo de alegría: hay nostalgia y la salsa vuelve. Fresquita y sin las malogradas atmósferas del sintetizador.



Herederos de Larry Harlow, la Orquesta Narváez o Johnny Pacheco, los músicos de La-33 tienen sin embargo un espíritu bien roquero cultivado desde su juventud (Metallica, The Clash) que se nota en la pinta y en la fuerza de sus presentaciones en vivo. La-33 también trae elementos gráficos y visuales muy interesantes. Roqueros que tienen una orquesta de salsa, salsa de verdad. Salsita para ver, escuchar y bailar.