Fecha: 07/07/2013
link:



Anderson Silva se confió demasiado ante Weidman, y perdió por nocaut en el segundo round. Así, el estadounidense se consagró como el nuevo campeón de peso medio. "Quiero ocuparme de mí, era mucha presión defender el cinturón", analizó la Araña.



Subió con su impronta avasalladora, digno de un campeón que arrastraba un historial de 17 victorias en fila. Todo Las Vegas esperaba ese golpe de Anderson Silva (33-5) que deje rápidamente contra la lona a Chris Weidman (10-0). Sin embargo, la ecuación se invirtió, y el estadounidense sorprendió al estadio entero ganándole por nocaut en el segundo round al rey de la categoría de peso medio.



Desde el comienzo, Weidman se propuso llevar a la lona a Silva. Lo logró, aunque el brasileño esquivaba constantemente sus llaves y volvía a ponerse se pie. Salieron al segundo asalto, y Anderson seguía más preocupado por hacer el show y desconcentrar al rival que por atacar. Bajó la guardia, lo tentó al americano, y sufrió un durísimo cross de izquierda que su mentón no resistió. Fue de espaldas a la lona y el árbitro decidió instantáneamente finalizar el combate.



Tras la derrota, la Araña habló y evidenció en palabras lo que se había visto en el octágono. "Por dos o tres meses quiero ocuparme de mí, era mucha presión defender el cinturón", expresó. Y agregó: "Van a decir que tuvo suerte, que lo subestimé, hay que respetar al campeón".



Weidman, ahora monarca del peso medio, lució su cinturón con inmensa felicidad ante su gente. Y, como no podía ser de otra forma, cerró su conquista devolviéndole los elogios al vencido Silva: "No siento que haya sido irrespetuoso, es su manera de ganarte mentalmente". Para Anderson, terminó el show. Pero

id: be19a82ec1a4 18e543d77554 b3be66eb 1796586371